
Mentiras dolorosas
vagas e inmorales
inferiores al amor
pulcro ante la miseria
No perdono el engaño
ese que condeno mi nobleza
transmutandola en indolor y apatia
transmutandola en indolor y apatia
Las tardes grises se consumen
como yo al tabaco
abarcando y contaminando
con su humo negro pecaminozo
de melancolia moribunda
Con solo un trago de licor
me degusto cada noche
no mas como lo hice con su cuerpo
perfumado y vigoroso
pero al menos ya me educo
en mi verdad, en el diccionario de la vida
tratando de ignorar
la tristeza que me inunda
Luna bella confidente de mis culpas
fiel a mi llanto y agonia
hoy se opaca con el silencio de su voz
esa misma que endulzo
mis oidos con el canto del amor
A ella le ruego que no solo en las noches
si no tambien en los dias
la libertad de mi corazon
Por que como el niño necesita sonreir
por que como el hombre escoge su destino
por que como al viejo lo engrandece su experiencia
asi mi alma exige la lealtad de la razon
Y aun que amo, me abate la desconfianza
y la esencia inhata del engaño
del recuerdo vigente
de las miradas perdidas
de la vida pasada
No perdono
que mis ojos se hayan vestido del mejor color
que mis labios se cubrieran del eterno invierno con los suyos
que mis brazos arroparan su cuerpo
con un fin distinto al impuesto
congoja y soledad...
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